|
|

| EDITORIAL PRENSA ASTURIANA |
Director: Isidoro
Nicieza | 
|
|
Quisiera que estas pocas líneas sirvieran
de agradecimiento y elogio hacia un desconocido hasta el
pasado 29 de enero, en que en esa bella ciudad hizo real
la frase hoy tan poco frecuente como añorada de que
«sigue habiendo gente buena en este mundo de locos en el
que vivimos». Tras acudir a Oviedo, para acompañar a
nuestra familia en el duelo por la pérdida de nuestro
querido primo -Víctor García García-, antiguo trabajador
de LA NUEVA ESPAÑA, intentábamos regresar a nuestros
puntos de partida y residencia, Valladolid, Madrid y
Valencia. Lo hacíamos juntos, apenados y helados cuatro
hermanos no precisamente jóvenes. El estado del
pavimento era penoso por la nieve helada caída del día
anterior y la circulación era escasísima y no
conseguíamos un taxi pese a denodados intentos.
Cuando ya creíamos que perderíamos indefectiblemente
nuestro tren, apareció un coche de Policía. Lo detuvimos
solicitando ayuda para conseguir un transporte hasta la
estación y al pararse los agentes se formó una pequeña
cola de coches tras ellos. El siguiente vehículo parado
tras la Policía pertenecía al dueño de la residencia de
la tercera edad El Parador, don José Antonio Álvarez
Llano, quien sin la más pequeña duda decidió hacer de
«taxista» improvisado e introdujo en su furgoneta a toda
mi familia, tras arduos esfuerzos por abrir las puertas
de la misma soldadas por el hielo. Con seguridad y
presteza nos dejó minutos más tarde en la estación de
Renfe. Gracias a la generosidad de este «buen
asturiano» regresamos a casa con el corazón agradecido y
sorprendido al comprobar que en el mundo en que vivimos,
además de insolidaridad, violencia y pasotismo, siguen
perviviendo la bondad, la confianza y las buenas
personas. Estamos seguros de que si con desconocidos
actúa así, con los ancianos a su cargo en la residencia
la atención, el cariño y el esmero serán la norma
diaria. Gracias de corazón por recogernos del frío,
ofrecernos ayuda y hacernos recuperar la sonrisa en
medio del desconcierto y de la prisa.
Francisco
Regaliza López Xirivella
(Valencia)
|
|
| | |
|
| |
|