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La Senda del Arcediano
Asturias atesora infinidad de posibilidades para disfrutar
de una naturaleza , cambiante en cada estacion. adentrarse
en los caminos rurales, es saberse dueño del
propio tiempo, y ¿quien sabe?....que puede suceder,
cuando detras de cada recodo , de cada arbol, de cada
valle,y cada puente, surge una nueva sensacion.
Recorrido: este camino era la principal vía
de comunicación entre León y Asturias,
antes de la construcción de la carretera de los
Beyos. La senda del Arcediano iba desde Pontón
a Ceneya aunque aquí sólo se describe
desde Soto de Sajambre (León) hasta Amieva (Asturias)
por ser el tramo más espectacular.
El nombre de Arcediano se debe a D. Pedro Díaz
de Oseja, Arcediano de Villaviciosa, que la mandó
reparar; esta senda anterior se conocía como
"del Almagre" por ser usada para el transporte
de este óxido.
Comenzamos en Soto, subiendo por la calle principal
a la parte alta del pueblo, después de pasada
la iglesia, llegamos a un puente. Sin cruzarlo, tomamos
el camino que sube a la izquierda, que sigue en ascenso,
viendo el pueblo abajo. En pocos minutos encontramos
un atajo a nuestra derecha, subimos por él hasta
llegar a un ancho camino por el cual seguimos. Observamos
que los caminos suelen estar vallados por "sietos",
vallas que antes cerraban también los prados,
pero ahora sólo se conservan en los caminos con
tránsito de ganado, para que éste no entre
en ellos. Después del verano, una vez recogida
la hierba y la "toñada" (2º corte
que se da a los prados), ya se permite la entrada del
ganado a los prados, en lo que se conoce como "las
derrotas".
Al llegar a Valdelosciegos, junto a un invernal, hay
una pequeña fuente, que tras rebosarse, forma
un arroyo que cruza el camino; pasando éste,
tomamos un desvío a la izquierda por una pista
que sube en zigzag hasta el collado entre El Jurcueto
y Peña Parcia, Los Collaos. Rodeamos El Jurcueto
por su izquierda hasta llegar a una fuente con abrevadero.
Arriba vemos la Collada de Beza, hasta donde nos tenemos
que dirigir. A medida que aumenta la altitud observamos
que las matas de tojo y brezo disminuyen de tamaño,
dejando paso a roquedos y pastizales, y en las grietas
de las rocas crecen las genistas. Destacamos la aulaga
de León (Genista legionensis) que es un endemismo
cantábrico.
Se puede ver un mundo de piedra que, desde la falda
de Beza, desciende por la ladera y continúa por
la crestería, separando tierras Leonesas y Asturianas.
En el muro hay una portilla de hierro, conocida como
La Portillera de Beza o del Tarambieu.
Si miramos atrás se puede contemplar el Valle
de Sajambre, montes y picos que lo rodean, así
como de Valdeón, Burón y Ponga.
Pasada la Portillera, descendemos a la Vega de Toneyo,
campera rodeada por las peñas de Valdepino, la
Justia, la Conia y las estribaciones de Cabronero y
Beza. Los riachuelos que bajan de estos forman el río
Toneyo, que se sume en la misma vega, al sur de la cual
existen algunas cabañas. Salimos del Toneyo y
continuamos el descenso hacia la Majada de Sabugo; nos
pueden servir como referencia las columnas del tendido
eléctrico. Sabugo fue una majada que además
de congregar a numerosos pastores de Amieva, servía
de refugio a viajeros, ya que había posada y
ermita. A partir de aquí, el camino se conserva
muy bien, empedrado hasta el Cueto de Angón,
cerca de Amieva, y en descenso pronunciado entre bosque
mixto compuesto por hayas, avellanas, acebos, tilos
dejando atrás la majada de Cueries. Desde el
camino se ve abajo la presa de la Jocica, que embalsa
el río Dobra.
En el Cueto, el camino enlaza con la pista que va desde
Amieva al valle de Angón, seguimos por ella,
pasando por numerosos prados con invernales, hasta llegar
al pueblo, donde finaliza nuestro recorrido
TIEMPO ESTIMADO 6 HORAS
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