Grado de dificultad: medio - alto
Desnivel: 830 m
Duración 5 horas y 30 minutos
Recorrido: se trata de un itinerario lineal que consiste
en una fuerte ascensión cuya recompensa se encuentra en
cada parada obligada para descansar. Si el recorrido es
de bajada, la senda puede resultar peligrosa si las
condiciones climátológicas no son favorables. Se inicia
el ascenso sobre los 90 m y finaliza en la capital y
única población del municipio de Tresviso 925 m. El
recorrido total es de 5.800 m (ida y vuelta) y es mejor
realizar el trayecto de subida que de bajada y tomarse
el recorrido como un paseo y no como un reto. debemos
llevar un buen calzado y conocer la previsión
meteorológica para ir con ropa de abrigo, agua y un
tentempié. No arrojar piedras al vacío y procurar formar
parte de la serena armonía que supone la zona.
Desarrollamos el itinerario de subida por considerarlo
más idóneo. Perfectamente señalada, la entrada al
recorrido en la localidad de Urdón, en pleno desfiladero
de La Hermida, se inicia este itinerario. A los pocos
metros de ascensión nos encontramos a nuestra izquierda,
con el edificio de la Central Hidroeléctrica de Urdón,
cuya construcción finalizó en 1912 aunque en 1952 es
reconstruida después de sufrir un importante incendio.
Superado el puente de la Central, dejamos el río a
nuestra derecha y unos metros más arriba nos encontramos
con unos raíles que recorren la ladera: estamos en el
paraje conocido como Las Ahileras. Seguimos ruta hasta
encontrarnos dos puentes, uno tipo romano de origen
incierto y otro metálico. La ascensión se hace notar y
después de pasar por las Canalizadas del Grezo se llega
a una zona de vegetación muy asociada al agua, con
musgos, helechos y una higuera cuyas raíces se agarran a
la roca.
Las siguientes curvas van ganando altura, al volver la
vista atrás, vemos el camino andado y los continuos
zigzags, aquí conocidos como "tornos", es la zona de la
Canal de Cerrosa. Al seguir la ruta llegamos a una zona
de más fácil caminar es Ciabedo, donde veremos un poste
de tendido eléctrico. Hasta aquí llegaba el mineral de
la zona de Andara a lomos de caballerías. Esta zona de
parada obligada (posá), era antes un gran encinar, del
que apenas hoy quedan algunos ejemplares que dan
testimonio de ello. Seguimos la ascensión hasta los
lugares conocidos como Calojo y Balcón de Pilatos, son
dos tercios de subida los recorridos, con un cortado que
impresiona por su verticalidad. Enfrente, al otro lado
de la garganta el pico Cuetodave, el collado y monte
Osina y la canal de la Central.
Seguimos camino y al volver la vista creeremos imposible
haber subido por ese sendero que en la Vargona parece
concluir en el abismo. Continuamos y al encontrarnos con
cabañas y cuadras ascendemos a los invernales de Prías;
ya próximos a Tresviso, sólo queda recorrer la canal y
acceder al pueblo. El descenso es obligado para reponer
fuerzas.
Los buitres leonados, la posibilidad de ver algún águila
real, las chovas piquigualdas, los escribanos
montesinos, y el colirrojo tizón, son algunas aves que
nos acompañarán en nuestra subida. Encinas, avellanos,
fresnos, sauces, son tan escasos que apenas nos darán
sombra.
Por fin llegamos al pueblo de Tresviso. Han sido tres
horas de una subida tranquila llena de sensaciones. Si
así lo hemos planificado nos queda la vuelta por el
mismo camino.