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ONÍS. AVIN (Onís). MUSEO DEL RINOCERONTE FÓSIL
(14-7-2.002). Se encontró en el pozu/cueva la Peruyal y
se cree que tiene unos 45.000 años, realizando los
estudios el Instituto Paleontológico Miguel Crusafont de
Sabadell. Se pretende construir un aula en la localidad
de Avín, en una gruta natural en donde se expondrá una
réplica del fósil.
Onís abrirá la Cuevona este verano, aunque no se haya
ejecutado todo el proyecto 13.04.05. En la Cuevona de
Avín, se abrirá, en el verano del 2.005, un centro de
interpretación de la fauna glaciar. La apertura del
lugar estaba prevista para el mes de julio, y, aunque
existe cierto retraso sobre el calendario previsto, el
Alcalde cree que dará tiempo a mostrar al menos parte
del proyecto a los turistas que lleguen al concejo este
verano, «aunque sea bajo mínimos», explicó José Antonio
González hace unos días.
La instalación se encuentra al lado de la carretera
general AS-114, que atraviesa la capital del concejo y
la localidad de Avín, donde está ubicada la cueva real .
La Cuevona de Avín albergará una pieza fundamental: la
réplica del rinoceronte cavernario de la cueva de La
Peruyal, ubicada en el mismo concejo, y estará
ambientada en uno de los espacios de la Cuevona.
La Cuevona de Avín (Onís) acogerá la réplica del
rinoceronte prehistórico a partir de julio 6.01.05. El
aula de interpretación del fósil, de unos 45.000 años de
antigüedad, quedará ubicada junto a la gruta e incluirá
una sala expositiva, el proyecto incluye la iluminación
exterior y la colocación de la reproducción del
rinoceronte prehistórico, de gran calidad, que fue
realizada por especialistas del Instituto de
Paleontología Miguel Crussafont, de Sabadell. La réplica
está hecha de fibra de vidrio, recubierta con varias
capas de resina, y tiene las mismas dimensiones del
original, cerca de dos metros. En la segunda fase del
proyecto, que se acometerá en 2006, se incluirá la
adecuación y la urbanización del entorno de la Cuevona.
La gruta donde permanece el fósil original, conocida
como el Pozu La Peruyal, está situada a 1,5 kilómetros
de Benia, y, de momento, seguirá cerrada al público
debido a sus malos accesos. Los huesos del animal
hallado en 1970, que en un principio se creyeron
pertenecientes a un oso de las cavernas, son en realidad
de uno de los últimos rinocerontes que vivieron en
Europa, en un período posterior al último gran glaciar,
hace unos 45.000 años. Se trata de un rinoceronte
stephanorhinus infantil, que murió en el mismo sitio en
el que se encontraron sus restos, sellados por una
colada estalagmítica que los protegió, según la
investigadora Ana Pinto.
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