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Asturias no tuvo más nombre que este, pues
antes de ser llamada así, no fue llamada de ningún
modo Por él, sus ribereños fueron llamados
astures y su capital Astúrica Augusta. Un territorio
que, fue llamado a veces LA TIERRA DE LAS ASTURIAS
Existen pocos testimonios acerca de esta época.
El Cosmógrafo de Ravena, refiriéndose
en el siglo VII a épocas precedentes, presenta
a Asturia entre las ocho provincias en que considera
dividida España -Otra de las provincias del Norte
era Autrigona-, las cuales podían ser
entonces independientes. Son escasos los restos arqueológicos
Visigodos, por la breve duración del dominio,
y lo reducido de la población Visigótica
establecida en Asturias.
A
finales del siglo IV, son desplazadas fuerzas romanas
del norte y noroeste, e incluso tropas reclutadas entre
los campesinos, para cerrar el paso de los pirineos
a Suevos, Vándalos y Alanos,
que saqueaban las Galias desde el año
406. Sin embargo, un suceso fuera de la península
viene a cambiar el futuro:
En el año 407, fue proclamado augusto, Constantino
III, en contra de Honorio. El nuevo jefe
impuso a las provincias hispanas nuevos mandos militares
y civiles, pero en el Norte de la península Honorio
tenía dos primos, Dídimo y Verniniano,
que mantuvieron en obediencia al grueso de las tropas
hasta ser derrotados por Constante (hijo de Constantino
III) y el general Geroncio. Este da permiso
entonces a sus auxiliares bárbaros, los Honoriaci,
de saquear los Campos Palentinos. Desde
entonces no se tienen más noticias de la Legio
VII y demás fuerzas de la guarnición
Norte. Los restos de las fuerzas derrotadas se refugiarían
en las montañas, puesto que Lugo y
León tenían murallas, otras ciudades
de Galicia quedaban lejos para las tropas de
Geroncio, y los Astures quedaban a salvo
en las montañas; cediendo España pues
a Suevos, Vándalos y Alanos,
entrando estos por los pirineos en el año 409.
En el año 411, los bárbaros llegaron
a un sorteo de las provincias en devastación.
La zona correspondiente a las tierras Astures
le correspondía a los Vándalos
Asdingos. Estos, sobrepasando León,
Astorga y Valencia de don
Juan, llegarían a la Asturias transmontana
por la vía del puerto de La Mesa
( hay un tesorillo de monedas de oro de Chapipi
Grado- que testimonia la huida hispanorromana
ante los bárbaros de las primeras invasiones).
Penetraron también por Pajares -vía
de La Carisa- hasta Memorana (Lena)
y hasta Lucus Asturum. Habría una
momentánea sumisión a los bárbaros
por parte de los Astures de la zona más
occidental. Mas tarde surgen enfrentamientos entre los
Vándalos y los Suevos asentados
en la Gallaecia, con alguna intervención
Romana, lo que desembocaría en el abandono
de los Vándalos, del Noroeste, para pasar
a África, quedando los Suevos libres por
la península (año 429), toda vez que los
hispanorromanos seguían dueños de las
mejores plazas fuertes, con los que intentó pactar
en ocasiones Roma, por medio de Censorio.
El
Norte de España, estaba entonces libre de invasores;
Astures, Cántabros y Vascones,
prácticamente aislados. Los Suevos se
dirigían entonces al Sur y al Este. Mansueto,
enviado de Roma, intenta negociar con ellos para fijar
a los Suevos al Occidente de los Astures,
recuperando a estos para Roma. La paz duró poco.
Nuevas incursiones y batallas vienen a desembocar en
que un ejercito Visigodo quede permanentemente en España,
en la segunda mitad del siglo V, actuando por su cuenta;
y así desde el año 469, los Astures sufre
incursiones de los Suevos y Visigodos (de los asentamientos
de los Visigodos, viene el nombre que recibe la zona
de losCampos Palentinos, de Campos Góticos, que
llegaban hasta el Cea, o el Esla).
Desde el año 460, los Suevos intentan su expansión
hacia el este, contra los Astures, a los que tratan
de hacer estipendiarios. Según el parroquial
Suevo, en el año 569, Astorga es sede
episcopal dependiente de Lugo, y de Astorga dependen
diez parroquias del occidente de los Augustanos.
Entre los Transmontanos, solo se cita, como parroquia
Sueva, la de Pésicos, conocida
tribu occidental de Asturias.
Según los historiadores, la ciudad de León
y otros pueblos Astures al oriente del Órbigo,
no llegaron a estar sometidos a los Suevos, así
como los transmontanos de la zona centro y oriental.
Leovigildo, en el 574, se marcó como
objetivo someter a los rebeldes del Norte, Astures
y Cantabros, que encerrados en sus montes se
veían obligados a hacer incursiones contra los
pueblos del sur, más ricos. En el 585, haría
de Gallaecia una provincia Visigoda, y
junto a ella, los territorios Asturianos que
tenían los Suevos. Seguían independientes
los pueblos al este de estos territorios: Astures,
Luggones, Vadinienses,...
Los sucesores de Leovigildo, continuaron con
sus campañas contra Astures y Luggones.
El desembarco Islamita, sorprendió al
rey Rodrigo guerreando en el Norte.
El aislamiento geográfico de Asturias,
la inexistencia de ciudades importantes, de una capital
del territorio, hizo que todos los invasores tuvieran
que luchar pueblo a pueblo, valle por valle, resultando
muy costosa la creación y mantenimiento de urbes
dignas de mención. En cuanto la presión
militar descendía, los habitantes volvían
a su albedrío, lo cual impidió que ninguna
cultura cuajara totalmente; ni Celtas, Romanos,
Visigodos, y más tarde los Musulmanes.
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