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Asturias no tuvo más nombre que este, pues
antes de ser llamada así, no fue llamada de ningún
modo Por él, sus ribereños fueron llamados
astures y su capital Astúrica Augusta.Un territorio
que, fue llamado a veces LA TIERRA DE LAS ASTURIAS
Con el traslado de la capital del Reino a León,
Asturias se ve relegada del protagonismo histórico.Alrededor
del milenio, la sociedad puede agruparse en tres categorías
: oratores, los que rezan (los eclesiásticos),
bellatores, del latín bellum, guerra ( los caballeros
y guerreros) y laboratores, los que trabajan ( los campesinos).En
nuestra región, la pirámide feudal no
es tan rígida, ya que la mayoría de sus
habitantes moran en aldeas constituyéndose éstas
como comunidades de hombres libres unidos por vínculos
de parentesco y vecindad. En estas aldeas es la reunión
de vecinos ( conceyu o concilium) quien dirige la vida
social y goza de una autoridad acatada por todos los
aldeanos.El hombre pastor-recolector, ha dado paso a
una activa producción agrícola ( cultivos
de cereales y sistemas de rotación de los cultivos)
y a una nada desdeñable actividad ganadera.En
esta época pues, la mayoría de la población
es rural, sólo unos pocos empiezan a agruparse
en ciudades o Pueblas ( siglo XIII).Se alimentan de
cereales ( centeno, escanda) frutos de los bosques (
castañas, bellotas) y carnes de algunos animales
( ovejas, cabras, vacas, cerdos, gallinas o patos, etc).
El pescado es habitual en las zonas ribereñas
y costerasy al igual que la carne de cerdo se conservaba
en salazón, de aquí la importancia que
tuvo en esta sociedad medieval, la industria relacionada
con la sal ( salinas, transporte, etc). El pequeño
huerto familiar, producía alubias y guisantes,
cebollas y ajos, berzas y nabos, en cantidades modestas
para la subsistencia.

Las viviendas eran de tablas, muchas veces con barro
y piedras, para darles más solidez. Los ganados
y las personas tenían la misma puerta de acceso
y en el interior apenas una tablas los separaban. El
espacio destinado a los humanos, centrado por el fuego,el
lar, que servía de cocina y de calefacción
lo constituía una única estancia que hacía
las veces de cocina, comedor, salón y dormitorio.
Las viviendas de los señores constituían
la excepción; construídas en piedra algunas
han persistido durante varios siglos. A partir del siglo
XV-XVI, muchas casas comenzaron a ser también
de piedra, bien es cierto que de ínfima calidad;
surgió la separación entre cocina y habitaciones
y apareció algún tipo de rústico
mobiliario en el interior de las viviendas ( asientos,
mesa, etc).
La propiedad de la tierra de carácter colectivo,
e indiviso, transmitida entre consanguíneos,
pasa a ser individual : aparece la propiedad privada.
Pronto surgen familias laicas y poderosos grupos eclesiásticos
que se hacen con el control de las posesiones. Ellos
no trabajan y aprovechan a los campesinos para el laboreo.Alrededor
del año 1000, ya existe una clase social señorial,
con derechos frente a la mayoría campesina( mano
de obra, impuestos, servicio militar, etc) que se conforma
como una naciente aristocracia con figuras como los
condes Fruela Velaz y Oveco Sanxiz, con relaciones con
la comunidad eclesiástica. Recíprocamente,
la Iglesia influye en este proceso feudalizador tanto
en las construcciones, obras de arte, textos, etc.Dentro
de la propia Iglesia, se consolida asimismo una aristocracia
de señoríos regidos por los poderosos
monjes benedictinos de Cluny( monjes negros). Las fundaciones
monásticas se suceden en estos primeros siglos
siendo las más influyentes los monasterios ovetenses
de San Vicente ( varones) y San Pelayo ( las clarisas,
para mujeres). Este último fue elegido como lugar
de retiro por las mujeres de la nobleza, enespecial
cuando enviudaban. Asimismo, es la propia Iglesia la
que se constituye en guardián de la cultura,
en sus monasterios y cenobios; la sociedad, incluso
la de más elevado nivel, se mantiene en una uniforme
pobreza intelectual.
En esta sociedad medieval, se difunde la arquitectura
románica, vehiculada por el Camino de Santiago.Aparecen
numerosísimas, a la vez que sencillas, construcciones
religiosas en las que son notas comunes el empleo de
aparejo de sillería y el abovedamiento total
de los templos.Se repiten con pocas variaciones la planta
y el alzado, el arco de triunfo para el acceso al ábside
y las portadas llenas de simbolismo religioso.
Conforme avanza el Medioevo, nacen o se fortalecen
los centros urbanos ( Oviedo y Avilés) donde
el arte románico se expresa con absoluta libertad.
Nuevas cartas pueblas ( Maliayo,Llanes o Tineo, año
1270) hacen aumentar el número de pobladores
de las nuevas urbes. En esta época, el poder
feudal de los monarcas leoneses, desencadena en Asturias
la idea secesionista ( primera mitad del siglo XII),
siendo el máximo exponente el obispo Pelayo.
A él se debe el Liber.
Testamentorum con el que pretende fortalecer la sede
ovetense frente a la hegemónica iglesia toledana.El
obispo Pelayo, no duda en falsear donaciones o diplomas
para aumentar el prestigio de su territorio, en una
obra donde se recogen hermosos dibujos de los monarcas
asturianos.Los casos del conde Gonzalo Peláez,
frente a Alfonso VII o de la hija de éste, Urraca,
frente a Fernando II, constituyen algunos de los intentos
secesionistas del Principado de Asturias.
Oviedo es la ciudad medieval más importante
de Asturias, numerosos peregrinos la visitan por la
fama d las reliquias de San Salvador. Avilés
se desarrolla por la industria de la sal y el resto
de Pueblas, con Cartas Fundacionales de finales del
siglo XIII y principios del XIV, incrementan rápidamente
su población. En Castilla la actividad política
es turbulenta y esto favorece la génesis de poderosos
señoríos, de los cuales el de Rodrigo
Álvarez de las Asturias es el más relevante.
A finales del siglo XIV al ser destituído Alfonso
Enríquez ( hijo bastardo de Enrique II), los
territorios pasan a la Mitra Ovetense, que se convierte
el el mayor terrateniente de la provincia. Las continuas
revueltas sugieren a la autoridad real la creación
del título de Príncipe de Asturias ( 1388
), destinado al príncipe Enrique. A finales del
siglo XV, los Reyes Católicos impulsan la actividad
de la Junta General del Principado, con el fin de que
esta pobre y marginal región no supusiera ningún
quebradero de cabeza a la Corona y gozase de una cierta
autonomía.
La población crecía con relativa rapidez,
pero los alimentos escaseaban, de hecho, a finales del
siglo XVI, se conoció la mayor hambruna del Principado
de Asturias ( años 1573-1576) llevando al fallecimiento
de los dos tercios de la población,según
informe de la Junta General (sin llegar a cifras tan
escandalosas es posible que al menos un 20 % de la población
no pudo subsistir a estos años). Con un campesinado
pobre, el clero y los nobles, consolidaban su situación
acaparando la mayor parte de la riqueza del territorio.
La Mitra ovetense y los monasterios estaban a la cabeza
de posesiones y rentas, controlando además los
poderes jurisdiccionales. Con escasas vías de
comunicación que el clima lluvioso hacía
a menudo impracticables, el aislamiento de la región
con respecto a la política nacional era un hecho
consumado.
En el siglo XVII un nuevo cultivo vino a reforzar la
débil economía del principado : el maíz.
Importado de América, este cereal se adaptaba
al clima templado y húmedo de Asturias con unas
cosechas que superaban al resto de cereales ( mijo,
centeno y trigo o escanda ). El pan de borona se convirtió
entoncesen alimento básico de la población
y la agricultura notó este impulso. La ganadería
también se vió favorecida (el forraje
del maíz era un buen alimento invernal) y ello
llevó a una discreta recuperación demográfica.
La casería típica quedaba entonces configurada
como una unidad de autoabastecimiento con el pequeño
huerto destinado al cultivo de hortalizas, la "llosa"
donde se sembraban el maíz y las alubias ( "fabes"
) y la menguada cabaña ganadera (vacuno, ovino
o caprino a mezcla de lementos de ambas )complementada
por el porcino como fuente de grasas y proteínas
animales. Esta estructura económica se desarrolló
en toda su intensidad en los fértiles valles
interiores y en las zonas litorales; en las zonas de
montaña, por el contrario la pobreza del suelo
obligaba a complementar la limitada ganadería
con otras fuentes de ingresos como trabajos de arrieros
o desplazamientos a laboreo en las vecinas provincias
castellano-leonesas.
Esta mejora del campesinado redundó en las rentas
de los monasterios que vieron ampliados asimismo sus
patrimonios( monasterios de San Vicente en Oviedo, de
Cornellana, de Corias, etc). El otro estamento poderoso,
la nobleza, siguió creciendo en influencia y
a esta época se remonta el nacimiento de numerosos
títulos nobiliarios ( condados de Toreno, Vega
del Sella, marquesados de Camposagrado, Ferrera, etc)
y las construcciones de palacios, casas solariegas y
otros edificios cuyas fachadas reflejaban el poder de
sus moradores.
La Universidad de Oviedo, fundada por el inquisidor
Valdés Salas, comienza a funcionar a principios
de este siglo XVII ( 1608 ) si bien su actividad no
fue claramente evidente hasta el XVIII.
El siglo XVIII empieza con unos buenos rendimientos
agrícolas que al poco se debilitan; el crecimiento
demográfico es considerable ( en este siglo la
población pasó de 230.000 a 360.000 habitantes)
y con la escasez, aparecen grupos poblacionales malnutridos.
Es en este siglo cuando el doctor Gaspar Casal publica
sus descripciones de la enfermedad carencial denominada
" mal de la rosa" ( pelagra,avitaminosis B).
También aparece la actividad minera ( informes
de Jovellanos, entre otros) con rústicas explotaciones
de carbón. Las actividades portuarias tímidamente
van ocupando un discreto lugar en la vida de ciudades
como Gijón o Avilés, sin poder competir
con los grandes centros de salida de productos mesetarios
como Santander o Bilbao. El campesinado sigue suponiendo
el mayor volumen de población.
Las ideas ilustradas encuentran adeptos en nuestra región
( Jovellanos, etc), la Universidad da señales de
actividad ( Feijóo ), se crea la Audiencia Provincial,
etc, pero la situación general del campesinado
no ha mejorado mucho con crisis agrícolas agravadas
por las guerras contra Inglaterra, primero y contra Francia
, más tarde. |