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Asturias no tuvo más nombre que este, pues
antes de ser llamada así, no fue llamada de ningún
modo Por él, sus ribereños fueron llamados
astures y su capital Astúrica Augusta.Un territorio
que, fue llamado a veces LA TIERRA DE LAS ASTURIAS
Los
pobladores prerromanos de Asturias no se hallaba
en estado de salvajismo, se dedicaban al pastoreo, la
agricultura, habitaban en poblados fortificados y conocían
la metalurgia del bronce y del hierro, confeccionaban
joyas muy elaboradas, fabricaban recipientes de cerámica,
aperos de labranza, labraban la madera y realizaban
muchas otras tareas artesanas. Tenían una organización
gentilicia, se regían por leyes y normas consuetudinarias
y tenia su religión. Cantaban y tocaban instrumentos
musicales y tenían fiestas y competiciones atléticas.
Tenían pues, a la llegada de los romanos un nivel
cultural similar a los galos, germanos y demás
pueblos indoeuropeos del septentrión de la época,
a todos los cuales llamaban los romanos bárbaros.
Según Estrabón, había referencias
a que dormían en el suelo, comían en bancos
adosados a la pared ( en orden según dignidad),
bebían en cuencos de madera, comían sobre
todo carne de cabra, y en su ausencia, hacían
harina de bellotas para fabricar pan. También
tenían cerveza, y comerciaban algo de vino para
ocasiones especiales (cuando bebían solían
danzar los hombres al son de flautas y trompetas). Las
mujeres también bailan mezcladas con los hombres,
unidos por las manos. No tenían aceite, por lo
que usaban grasa para cocinar. Los hombres usaban capa
negra, y las mujeres gustaban de vestidos policromos.
Ellos llevaban el pelo largo como las mujeres, y en
la batalla lo ataban con un frontal ( elemento similar
al que usaban los germanos o los indios del norte) hecho
de cuero, probablemente adornado con diversos motivos
y objetos. También solían llevar consigo
una pócima venenosa para quitarse la vida en
casos extremos. Ya citaba Plínio (Cayo Plínio
Segundo, 23 a 79 d. de C.) la cría de caballos
Asturcones por parte de los Astures, en incluso antes
de las invasiones, en el año 80 a. de C., se
encuentran alusiones a ellos en Roma por parte de Plínio,
Marcial,y Silo Itálico.
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