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INSTUMENTOS MUSICALES
E.
Martínez Torner, en su "Cancionero de la
música tradicional asturiana" nos dice:
"La música, a diferencia de las artes plásticas,
no es una reproducción ni transformación
de representaciones tomadas de la realidad: no tiene
base análoga a la de las demás artes,
por lo que puede decirse que es el arte más distante
de la naturaleza. Sin embargo, ninguna como ella tiene
tan hondas raíces en el espíritu humano
porque el canto es en el hombre una manifestación
tan primitiva y espontánea como el llanto y la
risa".
Por otra parte, Álvarez Buylla, concluye su
obra "La canción asturiana" con estas
palabras: "Nuestra música folclórica
actual, en la forma literal en que hoy la conocemos,
puede ser datada y poseer una antigüedad limitada,
pero dentro de ella perviven los acentos íntimos
y profundos de una larga genealogía marcados
indeleblemente, que pueden ser reconocidos, clasificados
y, lo que es más notable, sentidos y compartidos
con el mismo perfume del que nacieron"
como ningún otro arte los sentimientos más
profundos enraizados en el espíritu humano, Además,
en las actuales versiones de nuestras músicas
tradicionales perviven elementos ancestrales que podemos,
todavía hoy, sentir y compartir.
A continuación se describen los instrumentos
que utilizamos para realizar nuestras interpretaciones:
.
ACORDEÓN

Tenemos noticias de que en 1.821 Buschamnn y posteriormente
el austriaco C. Demian en 1829 patentan un aparato con
ventilación alterna utilizando el principio de
la lengüeta libre metálica: el ACORDEÓN;
siendo éste un instrumento muy rudimentario,
puesto que se componía de una pequeña
caja provista de un único teclado formado por
cuatro botones aunque evolucionó rápidamente
hacia el acordeón diatónico tal y como
lo conocemos hoy.
Aurelio de Llano describe en una de sus obras, cómo
en el Occidente de Asturias se contrataban maestros
que venían en grupos de Llaciana y otros lugares
de las Babias (León) trayendo muchos de ellos
un acordeón con el que amenizaban bailes y fiestas.
Algunos autores se apoyan en esta cita para concluir
que ésta fue la vía de entrada de éste
instrumento en Asturias. Sin embargo, Eugenio Martínez
Zamora cree que se dio demasiada relevancia a esta cita,
y que el acordeón se introdujo en todas las zonas
de Asturias, dato que corroboran algunos testimonios.
Conocemos, por ejemplo, la existencia, a principios
de siglo, de un acordeonista apodado "El Francés",
que amenizaba fiestas en Llames de Parres, localidad
próxima a la zona oriental. Sabemos también
que el bisabuelo de Josefa Miyares, de Llerices (Covadonga),
bailaba al son del acordeón allá por el
año 1.850, según nos contó ella
misma.
VIGULÍN O VIOLÍN

Como el acordeón es instrumento de incorporación
tardía a la música popular en Asturias.
Existen distintos grabados en los que aparecen personajes
con violín, como el conocidísimo de "La
ciega de Baraya", y conocemos también otros
violinistas por testimonios de personas que en su juventud
bailaban en las romerías y fiestas acompañadas
por este instrumento. Así el popularísimo
"Sarasate de Bode", también Benito
y su hijo Mento, acompañados al tambor por Carmen,
la mujer de Benito, a quienes aun recuerdan en Llerices
y en Cubilla cerca de Covadonga. Pedro Niembro nacido
en 1906 el ciego de Pandiellutocaba el acordeón,
el violín y la gaita.
Azabache cuenta con un ejemplar fabricado por Marino
Gutiérrez, con el fondo y los aros de madera
de arce, la tapa de abeto y para tapar los poros utilizó
clara de huevo y barniz. Tiene muy buen sonido y lo
utilizamos habitualmente en nuestras actuaciones.
GAITA DE SEGÜENCU
La gaita de Següencu es una caña de saúco
de una cuarta de metro que lleva cuatro orificios y
en la parte anterior una pajuela. Disponemos de una,
también construida por Marino Gutiérrez.
VIGULÍN DE MAIZ
Es más bien un juguete infantil que un instrumento
propiamente dicho, el que Azabache posee fue fabricado
por Antonio Barrial Aladro de Gobezanes (Caso), que
lo utilizó en su infancia. Consiste en un trozo
de caña de maíz en la que dos tiras de
la propia corteza hacen las veces de cuerdas. Se toca
frotándolas con otro trozo de caña.
PANDERETAS Y PANDEROS
Son instrumentos de incalculable antigüedad. Se
habla de su existencia en Anatolia, ya en 5.800 a.de
C., su uso está extendido por todo el mundo.
Como todos sabemos, el instrumento consta de un aro
o marco de madera, cubierto en uno de sus lados por
una piel que en Asturias es generalmente de cabrito.
En el caso de la pandereta el aro va provisto de sonajas
o ruxideras.
El pandero cuadrado, que se utiliza en el Occidente
asturiano y en zonas de León lleva piel por todo
su exterior, y la técnica de toque es diferente.
CASTAÑUELAS
Parece que instrumentos similares a las actuales castañuelas
se utilizaron desde la más remota antigüedad.
La mayoría de los autores las consideran originarias
de España. Se sabe que en la Bética se
utilizaban en forma de conchas marinas y llevaban el
nombre de "Crusmata" Posteriormente se extendieron
por el Mediterráneo. En la actualidad se construyen
de madera, fundamentalmente de granadillo, ébano,
boj, etc., y en los últimos tiempos de tela prensada
o fibra sintética.
Tradicionalmente se tañen por pares, utilizándose
en Asturias la llamada "castañuela folclórica",
mencionada en el s. XVI, que se sujeta a los dedos anular
y medio, a diferencia de la "castañuela
bolera" del s. XVIII, que se sujeta en el dedo
pulgar.
En las zonas central y oriental de Asturias se utiliza
hoy día la castañuela de tipo andaluz,
mientras que en el occidente, son de mayor tamaño
y construidas generalmente por artesanos de la zona,
o importadas de León donde las utilizan del mismo
tipo.
TARRAÑUELAS O TEJOLETAS
Las tejoletas o tarrañuelas son citadas ya por
Cervantes. Su antecedente musical son los palillos de
entrechoque, conocidos desde la antigüedad clásica
y oriental. Se trata de dos simples piezas de madera
que se hacen chocar sujetándolas entre los dedos.
La misma técnica se utiliza empleando objetos
idénticos. En Asturias es típico el uso
de cucharas de boj. También se emplean en lugares
tan distantes como Rusia, Grecia, Bali etc.
RABEL DE TRES CUERDAS O BANDURRIA
El Rabel es un instrumento realmente primitivo. Hay
quien sitúa sus orígenes más remotos
en Asia Oriental y no hay duda de su uso posterior por
los pueblos árabes.
Sin embargo también se encuentra en Europa,
por donde se extendió a lo largo del Camino de
Santiago, en cuya catedral se encuentra el relieve de
una figura tañendo este instrumento.
El trabajo más completo sobre el Rabel en Asturias
fue publicado por Manuel. S. López. En él,
su autor escribe que: "Aunque sólo hay constancia
material de rabeles en Caleao (Caso), tuvo información
oral sobre su existencia en Luarca, El Valle (Somiedo)
y Boal. En nuestra opinión, dado su origen y
difusión, su uso debió de estar extendido
por toda Asturias, aunque Torner dice no haber encontrado
huella de este instrumento.
El ejemplar de que disponemos ha sido construido por
Marino Gutiérrez que es también su intérprete,
partiendo de una única pieza de madera de cerezo,
en la que se ha tallado el mástil y la caja de
resonancia. Esta va cerrada por una piel de cabrito.
Las cuerdas son de tripa y el arco, de avellano, se
construye con crines de cola de caballo (Obligatoriamente
macho, según la tradición). En la parte
posterior lleva dos dibujos circulares pirografiados.
ZANFOÑA
El predecesor de la zanfoña (el Organistrum)
aparece ya en el s. X en Cluny. Su evolución
hasta la Zanfoña que conocemos hoy no se completa
hasta el s. XVIII en que se generaliza su uso especialmente
en Francia.
El instrumento se introduce en Asturias probablemente
a través del Camino de Santiago y parece que
su uso se extendió a toda la región, tanto
en solitario como para acompañar bailes y canciones.
El mecanismo de producción del sonido consiste
en una rueda accionada por una manivela, que frota las
cuerdas, produciendo un sonido continuo, similar en
cierto modo al de la gaita. De ahí la denominación
de "Gaita de Rabil" que se da a este instrumento
en Asturias.
Azabache cuenta con dos zanfoñas construidas
por nuestro luthier, Marino Gutiérrez. La que
utiliza habitualmente para acompañar romances
tiene la caja de madera de arce, la tapa de pino, las
cuerdas son unas de tripa y otras de tripa entorchada.
La tapa del teclado, el cordal y el clavijero están
tallados. El clavijero está rematado por una
cabeza humana tallada en madera de peral. Por último
la cubrerueda y la tapa van adornadas con motivos florales
de colores.
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