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En
Sotrondio, la capital, recuerdan aquel plato tan ancestral
que es el pote de nabos al que, por si fuera ligero,
complementan con un nutriente postre a base de casadielles
de nuez. En Blimea le hacen fiesta a los pimientos rellenos
de carne; en El Entrego, a las cebollas rellenas . Y
por si todo ello fuera poco, también se ofertan
piernas y chuletas de lechazo, callos, carne de batallón,
cabrito al horno.
San Martín del Rey Aurelio, se constituye en
concejo en 1837, aunque el territorio que forma el término
municipal posee vestigios de estar habitado desde tiempos
muy antiguos.
Los primeros hallazgos que nos muestran la presencia
de vida en el concejo se encuentran en el cordal que
separa el valle del Nalón del de L´Agüeria
de Carrocera, y es un dolmen erigido en el III milenio
antes de Cristo en la Campa L'Españal, entre
La Casilla y La Campeta. En esta misma zona, concretamente
en Los Cuetos, existen unos grabados rupestres esquemáticos,
varios túmulos funerarios, así como una
piedra grabada y tres estelas discoideas. Estos restos,
junto con el hacha de piedra tallada procedente de La
Oscura (El Entrego) y que se conserva en el Museo Arqueológico
Nacional, nos confirman la presencia de tribus en el
concejo ya en la prehistoria. De final de la edad del
bronce o comienzos de la de hierro, fue hallada en las
proximidades de Sotrondio un hacha del tipo de talón
con dos asas.
Los restos de castros descubiertos en el concejo y
en zonas limítrofes, así como la existencia
de una calzada romana que, proveniente del puerto de
Tarna, atravesaba el concejo, nos indican la presencia
humana durante las etapas visigodas y romanas.
Hay que esperar a la Alta Edad Media, concretamente
en la época del Reino Asturiano, para encontrar
nuevo testimonios, en este caso escritos, del asentamiento
de personas en S.M.R.A., en los que el Rey Aurelio,
quinto monarca del reciente Reino Astur, trasladó
la corte entre los años 768 y 774 al actual lugar
de San Martín. Durante esta etapa existen en
el concejo nobles denominados infanzones ligados a este
territorio y que en aquellos tiempos formaba parte de
Langreo.
En el año 1075 el Rey Alfonso VI dona a la iglesia
de San Salvador de Oviedo su jurisdicción de
Langreo, entre la que se incluye el actual término
de San Martín. Los infanzones se oponen a esta
donación y pleitean con el Rey, perdiendo los
nobles y pasando el concejo a depender de la mitra Ovetense.
Sin embargo, estos nobles siguieron disfrutando de los
terrenos emparentando más tarde con otros linajes
como los Bernaldo de Quirós, Jove, Miranda...,
quedando diversas casonas y escudos que corroboran estos
hechos.
En el documento que recoge la "confederación
en jura", realizada en el Monasterio de la Vega
(Oviedo), en 1367, por varios concejos asturianos para
defender la causa de Pedro I contra su hermano bastardo
Enrique de Trastámara, aparece la firma de un
descendiente de los infanzones, Don Pedro Peláez
de Sanfrechoso. En el año 1388, gracias a un
convenio efectuado entre el Obispo de Oviedo con los
habitantes del Alfoz de Langreo, se les otorga un permiso
para fundar una puebla regida por el fuero de Benavente,
apareciendo nombrado como "San Martín del
Rey Orellán". No obstante los habitantes
del valle siguen perteneciendo a la obispalía
hasta que en el año 1581 compran su redención
al Rey Felipe II, pasando a convertirse en concejo de
realengo con derecho a enviar representantes a la Junta
General del Principado, en la que ocuparon el asiento
número 42.
Durante
la guerra de la Independencia de comienzos del siglo
XIX, las tropas francesas queman y destruyen la casa
de los García Bernaldo, como represalia a la
muerte de uno de sus soldados. Poco después tras
el pronunciamiento de Riego en 1820, al amparo de las
disposiciones relativas a Municipios contenidas en la
Constitución de Cádiz de 1812, los pueblos
de San Martín piden y obtienen del gobierno de
la Nación su independencia del concejo de Langreo,
pasando a constituirse en Ayuntamiento. Sin embargo,
la reacción absolutista de 1823 lo reintegra
de nuevo al municipio al que secularmente había
estado unido hasta que, gracias al apoyo de las tropas
carlistas a la reina Isabel II, se establece como concejo
independiente, con capital en la localidad de Sotrondio,
San Martín del Rey Aurelio.
Empezaremos hablando de un museo singular que homenajea
una actividad que ha dado vida a la comarca durante
mucho tiempo y que no es otra que la minería.
El Museo de la Minería y la Industria se encuentra
en la localidad de El Entrego. El edificio principal
está formando por un gran cuerpo central de forma
cilíndrica donde destaca la torre del castillete,
visible tanto desde el exterior como el interior y que
mediante un ascensor o "jaula", conecta el
Museo con la mina imagen. Dos naves laterales unidas
al gran tambor central, albergan las numerosas salas
de exposiciones, así como los servicios complementarios:
salón de actos, cafetería y tiendas.
Dentro de la arquitectura religiosa, hablaremos de
la iglesia de San Martín de Tours, construida
sobre una anterior de reminiscencias prerrománicas,
donde se cree que se enterró al monarca Aurelio
que da nombre al concejo.
Las demás iglesias parroquiales son todas de
construcción reciente. También se pueden
observar en el concejo capillas rurales típicamente
Asturianas, destacando la de la Magdalena donde podemos
contemplar la hornacina donde se encuentra la imagen
de la Virgen.
La Capilla de San Roque está fechada en el siglo
XVII, del mismo modo que la de San José en Peña
Tejera. Otras capillas importantes son las de San Antonio
en Lantero y La de la Virgen de la Cabezada en Villacedré.
Su arquitectura popular y civil es bastante amplia.
Tenemos el palacio de los García Ciaño
en Blimea, del siglo XVIII, y cuenta con una capilla
dedicada a Santa Teresa. En la Cabezada encontramos
los restos del Castillo de Campogrande, reconstruido
en 1897 sobre uno del XIV y del que podemos ver un escudo
de los Fernández Miranda.
En Carroceda vemos la Casona de los Argüelles,
del siglo XVIII. El conjunto lo componen una pequeña
capilla y una panera. La capilla está dedicada
a Santo Domingo. El edificio del ayuntamiento en Sotrondio,
tiene un porte elegante próximo al modernismo.
El antiguo teatro Virginia, ubicado también en
la capital, presenta una combinación de dos estilos,
el montañés y el art-decó.
Otras edificaciones que pueblan el territorio de San
Martín y que nos muestran un interés artístico
son las construcciones de hórreos y paneras,
muy extendidos en todo el municipio mostrándonos
las características de la zona central Asturiana.
También queda representación de los antiguos
molinos de agua como los de la Huerta, la Rebollá,
el de la Mata, y los de Sienra.
Entre
sus fiestas destacaremos.
En el mes de febrero, es la Feria de las Patatas
rellenas.
En el mes de julio, son las fiestas de San Martín
en Sotrondio los días10-13 y las fiestas de la
Laguna en El Entrego los días 17-20.
En el mes de agosto, las fiestas de San Bartolomé
en Santa Bárbara, las fiestas de Las Nieves en
Blimea los días 7-10.
En el mes de octubre, son las fiestas de La
Lagunina en El Entrego.
En el mes de noviembre, es la Feria de los Nabos
en Sotrondio los días 7-11 y les cebolles rellenes
en El Entrego el día 30.
En el mes de diciembre, son Los Pimientos rellenos
en Blimea.
Son de destacar de igual modo las celebraciones de
los carnavales y de San Xuan, así como las romerías
que se realizan en todos los pueblos en honor de sus
patronos. Como se puede observar el concejo celebra
varias ferias de carácter gastronómico,
lo que demuestra la importancia que la gastronomía
tiene en el concejo, lo que aporta cierta singularidad
a San Martín del Rey Aurelio.
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