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Loz Zamarrones
Exísten diferentes referencias históricas
de "Los Zamarrones", de su danza, sus personajes,
sin embargo la más antigua nos remonta a los
pueblos celtas. Este orígen parece ser el más
acertado ya que exísten elementos de semejanza
entre esta forma de folklore y otras del norte de España
u otros países como Francia, Escocia o Irlanda
donde también hubo asentamientos celtas. El estilo
marcial de la danza y el ritmo característico
producido por cencerros, cascabeles, tambor y entrechocar
de palos supone su orígen en una danza guerrera
conmemorativa.
Otros elementos como la ceniza esparcida por la "dama"
o "cenicera" sobre las cabezas de los danzantes-guerreros,
aparecían ya en las creencias mitológicas
de los pueblos astures anteriores a los romanos.

Los Zamarrones
Desde esta época y hasta constituir la actual
formación de "Los Zamarrones" se han
introducido numerosos elementos con referencias en otras
culturas y épocas históricas. Así,
los zamarrones enmascarados que pedían el aguinaldo
a modo de comparsa eran representaciones de almas o
espíritus de los muertos; de ellos tomaron elementos
las organizaciones juglarescas medievales. Los personajes
de estas comparsas recibían distintos nombres
de acuerdo con su cometido o la zona geográfica
a la que pertenecían; así exísten
en otras localidades de Asturias los "sidros",
"bardancos" o "guirrios", vocablos
sinónimos de zamarrón. Sin embargo en
Lena el "zamarrón" no responde a su
etimología fielmente y manteniendo su orígen
más puro dentro de la zamarronada guirrios y
zamarrones cumplen funciones distintas.
A pesar de constituir una danza organizada y armónica,
en la noche del "Antroxu" "Los Zamarrones"
se pintan o enmascaran y brindan homenaje a sus épocas
de comparsa haciendo sonar los cencerros por las calles
de Lena. Quizás esta tradición es la responsable
de retrotraer el mito de las zamarronadas a las bulliciosas
fiestas lupercales.
Con el carnaval y sus tradiciones se han relacionado
también las vejigas de cerdo que, atadas a un
palo llevan otros personajes de la zamarronada: "les
vexigueres". Estas junto con guirrios y cenicera
son los personajes de la zamarronada que rompen el carácter
marcial del grupo y sus funciones dentro de la danza
han dado lugar a diversas interpretaciones por parte
de historiadores y estudiosos del tema.
En el concejo de Lena se llamaba "zamarronada"
a las cuadrillas de mozos que con motivo de la Navidad
y el Carnaval recorrían las calles saltando y
danzando. Eran conocidas las "embestidas"
entre la zamarronada de Villayana y la de Vega del Ciego
cuando se encontraban en las lindes de los caminos,
imitando los encuentros guerreros de sus ancestros.
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La última zamarronada que recorrió
así el concejo fue entorna a 1.912; cincuenta
años después la tradición
de los zamarrones se recuperó como danza
de mano de la "Sección Femenina"
y como tal perduró hasta 1.967. Tras otro
período de silencio, "Los Zamarrones"
retoman su andadura en 1.982 constituyendo el
actual grupo. Desde entonces han divulgado esta
peculiar forma de folklore dentro y fuera de la
provincia, llegando incluso a exhibirla en tierras
francesas.
La zamarronada actual consta de doce a catorce
Zamarrones diferenciados en dos cuadrillas: una
cubre su cuerpo con esterones de esparto adornados
con pinturas de vistoso colorido y ceñidos
con un cornal del que cuelgan dos cencerros en
la cadera y otro a la espalda. La otra cuadrilla
se adorna con cinturones de esquilas y cascabeles.
Marcan el paso al redoble del tambor dando vueltas
y cruzándose entrechocando los palos. En
dos momentos de la danza cesa el estrépito
de los cencerros y al ritmo de cascabeles y esquilas,
representan su papel cenicera, guirrios y vexigueres.
Lo más característico de "Los
Zamarrones" es el estruendo de cencerros,
cascabeles, tambor y entrechocar de palos, solamente
atenuado por el grito del ¡IUJUJU! que magnifica
la danza.
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