Yernes y Tameza, color de verde entre
montañas, es municipio eminentemente agrícola
y ganadero. Su cocina es una síntesis de lo que
se vive y se degusta en municipios limítrofes
como Grado, Proaza y Teverga. Así, los potes
de nabos o de Berzas con su compango de carnes y embutidos,
las fabadas, las carnes de vacuno, la volatería
de corral, los guisos de caza... Y como postres, los
borrachinos, las natillas, el arroz con leche, el queso
de afuega ´l pitu, el queso de fuente (cremoso
y fortísimo), los brazos de gitano... Una cocina
fuerte que invita al paseo entre caseríos y arbolado.
Todo el concejo tiene un extraordinario
interés montañero, con la ventaja de que
las alturas medias de sus cumbres alejan peligros propios
de la alta montaña. La belleza de sus paisajes
cársticos se suma a las despejadas vistas sobre
la sierra del Aramo, los valles de ´Trubia y Teverga
y la cuenca central asturiana. Con centro en el pico
Caldoveiro y abarcando un área mayor que se extiende
a los concejos vecinos, esta zona está catalogada
como Paisaje protegido en el Plan de Ordenación
de los Recursos Naturales de Asturias.
No
podemos decir que Yernes y Tameza posea un gran patrimonio
monumental, pero aun así son de destacar algunos
descubrimientos históricos de interés.
Entre ellos varios montículos artificiales que
derivan de la época prehistórica y que
tenían una finalidad puramente funeraria, siendo
de importancia los encontrados en Cuallagar y La Barrera.
Otros descubrimientos del mismo tipo, sufrieron una
suerte distinta al ser destruidos todos ellos por máquinas.
Además de estos monumentos
prehistóricos, se localizan varias capillas situadas
en lugares estratégicos, como las de Santiago
y Santa Cristina, así como los templos parroquiales
de Santa María de Tameza, que ha sufrido numerosas
restauraciones, conservando de su aspecto inicial solamente
una ventana hallada al oeste del presbítero,
y el de Santa Cruz de Yernes, de tipología popular
y que consta de nave única, cabecera cuadrada
y pórtico lateral, rematado con una espadaña
de triple arco.
Dentro de su arquitectura rural y
popular, se han localizado los restos de una torre cerca
de la capital, así como un antiguo palacio perteneciente
a la familia López del Vallado, que incluía
entre sus pertenencias una capilla. También destacaremos
dentro de las construcciones rurales, a los corros,
que son edificaciones circulares cubiertas con piedras
planas que forman una falsa bóveda cónica.
Entre sus fiestas están.
En
el mes de junio, la Romería de Acibidiello en
Villabre y las de San Antonio en Yernes. En el mes de
agosto, es la Feria de Cuavallagar en Villabre. En el
mes de octubre, son las de El Rosario en Villabre y
El Rosario en Yernes
El descenso de población acaecido
en el concejo durante estos últimos años,
reduce la celebración de festejos en el suelo
local, aunque todavía se siguen celebrando varias
de ellas en los que podemos disfrutar de las tradiciones
antiguas, así como de la gastronomía de
la zona, rica en verduras, carnes y cocidos.