El
país de la madreña, así es como
se conoce también al Concejo Casín. Junto
a la puerta de cada casa es habitual ver uno, dos o
hasta tres pares de madreñas. La fabricación
de este calzado de madera es una actividad ligada desde
hace siglos a los casinos, y lejos de perderse, esta
tradición se mantiene viva gracias al trabajo
de más de 60 madreñeros.
Se cuenta que fue el Conde Suero de Caso quien vio
la milagrosa cruz que guió a Pelayo en la victoria,
recibiendo por su colaboración las armas que
con ligeras variantes han pervivido hasta hoy en la
heráldica del concejo, con la cruz y el toro
embistiendo y el alusivo lema "El bien del cielo
nos vino".
Aguas, desfiladeros, majadas, colladas, valles y sierras
definen este concejo, cuya riqueza campesina y cinegética,
traducida en fogones, es base de una cocina muy característica
de alta montaña. Potes y guisos, patatas con
jabalí o jabalí asado, platos de corzo
y de rebeco, de cordero y cabrito, embutidos, salazones,
dulcería de avellana, etcétera
Son bastantes transitadas rutas como el desfiladero
de los Arrudos o la caminata desde Bezanes hasta la
vega de Brañagallones. Citemos sólo alguno
de los monumentos naturales escasamente conocidos pero
de insólita belleza: la cueva Deboyu, por la
que pasa el Nalón en Les Llanes, las majadas
de Vega Pociellu o Les Longues, la ascensión
al Tiatordos, etc
De su época castreña, hay unos restos
de un poblado que es El Colláu Castiellu, aunque
existieron otros emplazamientos. Tampoco se puede descartar
la ocupación en el periodo romano, ya que es
una zona atravesada por una vía romana que cruzaba
toda esta región por el puerto de Tarna, pero
no tenemos restos de esta época aunque se cree
que estuvo muy romanizada.
Hay una época oscura que va desde la monarquía
asturiana, hasta la Edad Media, en la que se sabe muy
poco sobre esta zona, ya que no ha llegado hasta nosotros
documentación alguna.
En el siglo VI, ya hay constancia de una realidad espacial
que aglutina diversos lugares y se denominaba Caso.
Un documento del siglo XII del archivo de la catedral
de Oviedo nos habla de una donación de tierras
situadas en este concejo a las iglesias de Santa María
y Santa Marina de Caso
Durante los siglos centrales de la Edad Media, tenemos
noticias de una donación de Alfonso VII a un
ayudante suyo de la villa de Tarna. Su sucesor Fernando
III, siguió el ejemplo dando la heredad de Suecita
(núcleo del valle), a otro colaborador suyo.
En el siglo XIV, ya hay noticias de la fundación
de varios pueblos que hacían el recorrido a lo
largo de todo el valle como fueron, Langreo, Laviana
y Sobrescobio. En el Bajo Medievo ya tenemos un monasterio
que tiene influjo sobre estas tierras, que es el monasterio
ovetense de Santa María de la Vega, aunque también
en esta época hubo influencia patrimonial de
las instituciones eclesiásticas leonesas, como
es el caso del monasterio de Erlonza.
Esta zona no siempre estuvo sometida administrativamente
al realengo ordinario. Así una cláusula
testamentaria de Enrique II dejaría estas tierras
a su hijo bastardo el conde don Alfonso, y éste
con el paso de los tiempos, tendría constantes
desafíos con la corona, hasta el siglo XIV en
que seria derrotado y la Corona donaría a la
iglesia de Oviedo estas tierras por la ayuda prestada
en sus luchas contra el conde.
En el siglo XV, ya hay noticias de nuevas explotaciones
mineras del hierro, dando más fuerza a su economía,
basada en esa época en la ganadería y
dentro de esta en especial en la raza Casina, de la
que ya en aquella época se producía el
queso Casín.
En la Edad Moderna, su actividad era el cuidado de
su cabaña ganadera. Su ordenamiento municipal
se dedica a la regularización y aprovechamiento
de los pastos comunales.
En
el siglo XIX, aunque ya hay una incipiente actividad
industrial en los concejos limítrofes, este concejo
se mantendrá metido en sus propias tradiciones.
Es en este siglo cuando el municipio adquiere la configuración
que tiene hoy en día. En lo referente a las diferentes
guerras de este siglo, no tuvieron especial relevancia,
únicamente hay que mencionsar el puerto de Tarna
como zona de paso.
En el siglo XX, durante la Guerra Civil el concejo
permanecerá fiel a sus ideas, estando en el bando
republicano hasta la caída del Frente Norte.
Después de la victoria, numerosas partidas siguieron
luchando por los montes. En este siglo también
hubo mejoras, como la apertura del puerto de Tarna al
trafico rodado, pero algo a destacar en la segunda parte
de este siglo, es la emigración hacia zonas con
más oportunidades no solo de América,
sino también hacia las zonas industrializadas
de Asturias.
Su arte es una mezcla entre lo popular y rural, lo
popular viene marcado por sus manifestaciones artísticas
a lo largo de los siglos. Por ello en Caso hay gran
variedad y mezcla de edificaciones, entre las que destacaremos.
El puente sobre el Nalón, puede que fuera de
origen romano pero en su primera estructura, o la casa
de la Torre construida en tiempos de Alfonso VI, identificada
con la casa solariega de los Caso.
La casa de Pandu del siglo XVI, es la típica
casa rústica de dos plantas. Construida de mampostería
y sillares estos serían para las esquinas de
ventanas y marcos. A la puerta principal se accede por
un portalón de arco de medio punto. Esta casa
ha sido reformada diferentes veces y también
ha tenido diferentes usos, llegando a ser la cárcel
de la inquisición, el ayuntamiento, la escuela,
etc.
La casa del hijo del cubano Juan de la Traviesas Valle,
es una casa de estilo autóctono que fue reformada,
está en la villa de Campo de Caso.
La colegiata de Santa María la Real, en la zona
de Tanes, es Monumento Histórico Artístico,
es de la época renacentista y es la obra más
importante tanto por su arquitectura como por sus piezas
escultóricas. De todos modos hay una mezcla de
estilos renacentistas y góticos. La iglesia es
de una sola nave en tres tramos, con capillas laterales
puestas transversalmente y ábside recto. Los
tres tramos de la nave se cubren con bóvedas
de crucería estrellada. De su exterior destaca,
un pórtico con arquerías de medio punto
sobre columnas toscanas. Su aspecto es de un monumental
edificio. De su retablo mayor solo se conservan tres
hornacinas y un ático. En el centro se encuentra
el retablo de la Magdalena de los siglos XVII o XVIII.
En una capilla lateral esta el retablo del Nazareno
del siglo XVIII.
Su iglesia parroquial es del siglo XVI, pero muy reformada
en el siglo XVIII, lo más destacado es su retablo
mayor, se compone de un cuerpo único dividido
en tres calles, con una hornacina central y dos pisos
de relieve. Llama la atención el uso de cariátides
como elemento sustentorio. Hay otros tres retablos laterales
del siglo XVIII.
Hay otras construcciones repartidas por todo el concejo
como son: el complejo de palacio casona, cuadras y capilla
del siglo XVI o XVIII, en Veneos, la capilla de Nuestra
Señora de los Dolores de 1716, la capilla de
Santiago del siglo XVIII en Bueres, la iglesia porticada
de San Bartolome del XIX en Oslé, etc.
En este concejo hay una rica arquitectura popular como
muestra de ello tenemos los hórreos, llegando
a contabilizarse mas de 52
FIESTAS
El 24 de junio en Campo de Caso se celebra la
hoguera de San Juan.
El 25 de julio Santiago en Buerres.
El 14 de septiembre el Cristo en Tames.
El 29 de junio la
fiesta de San Pedro que se celebra en el pueblo de
Coballes , en este mismo pueblo se está recuperando la
celebración de las fiestas de nuestra señora del
Rosario que hacía medio siglo que no se celebraban
y que no tiene fecha fija pero que se celebra en el mes
de septiembre.
Su capital celebra varios certámenes ganaderos,
siendo él más importante el celebrado
el 8 de octubre
en cuanto a la gastronomia ,De la tierra, el queso
Casín Toma el nombre de Casín por
el concejo de Caso, centro elaborador de esta exquisitez,
que a su vez da el nombre al tipo de vaca "la Casina",
con cuya leche se elabora el queso. La ganadería
es el principal recurso de los habitantes del concejo,
siendo la vaca casina o Asturiana de los valles una
seña de identidad del mismo, aunque por desgracia
cada día hay menos ejemplares de esta raza. El
ganado permanece en los establos en temporada invernal
y con la llegada del buen tiempo pace en las majadas
de los puertos. El resultado es un queso cilíndrico,
amarillento y sin corteza que pesa unos 500 grs.
Este manjar gastronómico se elabora siguiendo
técnicas artesanales y celebra el último
sábado de agosto un Certamen en su honor, el
Certamen del Quesu Casín en la Collada de Arnicio.
Esta tradición se recuperó en 1982 gracias
a la iniciativa de un grupo de amigos del concejo que
pretendían evitar que se perdiera la identidad
del queso y darlo a conocer. La mejor señal del
éxito de este certamen fue el aluvión
de ventas que experimentaron al poco tiempo de exponer
el queso.
Los abundantes pastos hacen que la cocina destaque por
sus carnes de cabrito, cordero, ternera, caza, embutidos...
Las Jornadas Gastronómicas de la Caza compartidas
con el vecino concejo de Sobrescobio llenan las mesas
a mediados del mes de febrero de platos a base de jabalí
y venado, además de otros embutidos relacionados
con la caza. Esta iniciativa permite dar a conocer la
riqueza cinegética de este espacio protegido.
También las truchas pescadas en las aguas de
los ríos del concejo tienen su hueco en la gastronomía
de la zona. Mientras que en el apartado más dulce
son famosos los suspiros, bartolos y borrachines.