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La Capital del concejo de quiros es
Bárzana, situada a orillas del río Trubia.
Contiene al núcleo de población más
importante de todo el territorio Productos que conservan
la calidad y tradición son el pan de escanda
y el queisu de bota, elaborado en pellejos de oveja,
y que cuentan con un festival en Bermiego en la primera
quincena de julio. El primer domingo de julio tiene
lugar otra fiesta gastronómica, declarada de
interés turístico. Se realiza en el hermoso
paraje del Prau Llagüezos y gira en torno del asado
de corderos a la estaca.
Los primeros vestigios históricos
descubiertos en el concejo corresponden a la época
neolítica, descubriéndose importantes
yacimientos en la zona que va del Alto de la Cobertoria
a la Colla de Chanuces. Se encontraron dos túmulos
en la Mata´L Casare, en los Fitos un anillo semicircular
de piedras hincadas y un túmulo asociado. Otro
túmulo fue hallado en el Prau Llagüezos
y por último en La Cholla Cimera se encontró
otro que contenía en su interior una estela clavada.
Cabe destacar de todos estos hallazgos su buena conservación.
De la edad del bronce nos viene la primera muestra de
la metalurgia Asturiana con el anillo brillante de Mata´l
Casare. Hay que mencionar las diferencias estructurales
y la secuencia de materiales de los hallazgos que nos
permite creer en una larga tradición ritual en
la zona.
Cinco son los castros localizados
en el concejo. El de Cochao en Nimbra, Vachicastro en
Toriezo, el Castiecho en Tene, La Picona en Ricao, y
San Juan en Chanuces. Pero poco se puede decir de los
mismos en tanto que no fueron excavados todavía,
ignorando su filiación cultural y cronológica.
De los restos visigodos de la zona, tampoco podemos
afirmar mucho, al escasear los mismos. Es digno de mención
únicamente el conjunto de Jarro y patena encontrados
en las inmediaciones de Llindes.
Numerosas
son las veces que aparece el nombre de Quirós
y alrededores, en donaciones efectuadas al obispado
de Oviedo, como la efectuada por Ordoño I en
el año 858, o la que hizo Alfonso III el Magno
en el 875. Sin embargo averiguaciones posteriores nos
hacen dudar que estas sean fiables, siendo los documentos
aparecidos a partir del siglo XII los que verdaderamente
reflejen realidades.
De la época medieval queda
en el concejo el castillo de Alba, localizado entre
Cuañana y Faedo. Era considerado como el centro
militar que controlaba el valle. Posteriormente fue
ocupado por el conde Gonzalo Peláez en el levantamiento
efectuado contra Alfonso VII. Más tarde fue centro
de administración de los terrenos dominados por
el obispo y que en el concejo eran potestad de los Quirós
cuyo emblema era: " Después de Dios la casa
de Quirós."
Del mismo modo que muchos concejos
Asturianos, Quirós formó parte de la mitra
Ovetense desde tiempos de Fernando II en 1174 hasta
1579 en la que el Papa Gregorio XIII donó los
terrenos al rey Felipe II como agradecimiento de la
victoria de Juan de Austria en Lepanto. Pensó
Felipe en subastar los terrenos, lo que ocasionó
las quejas del pueblo, decidiendo el monarca vender
el terreno a las gentes del lugar. De esta forma se
constituye el ayuntamiento quedando fuera de su jurisdicción
el coto señorial de Llindes que se unió
allá por el siglo XIX. En 1587 acaba el trámite
del proceso de compra con la entrega de La Real Cédula
de Libertad. En 1598 se acuerda que los antiguos concejos
dependientes de la mitra tuviesen representación
en la Junta General del Principado teniendo voz y voto.
La guerra de la Independencia de principio
del siglo XIX también tuvo repercusión
en el concejo con la quema y saqueos por parte de los
franceses de varias casas. Las guerras Carlistas también
dejan su sentir en el concejo, siendo lugar de pasada
de las tropas de Sanz y de parte de las de Gómez,
actuando en la zona el batallón Asturiano de
Flórez.
Sufre
Quirós una acuciante frustración industrial
durante todo el siglo XIX, primero con la construcción
del ferrocarril de Pajares a Gijón, lo que dio
al traste con la idea que se tenía para trasladar
el carbón de las minas Quirosanas hasta el Puerto
de San Esteban tal como estaba proyectado, utilizándose
posteriormente este carbón para suministrar a
la fábrica de Trubia, que cerró sus puertas
en 1876, proyectándose la implantación
de nuevas fábricas en Bárzana que vieron
la luz en 1870 para cerrar definitivamente en 1887.
Todos estos acontecimientos fomentan la creación
y la organización de clases obreras que provoca
la victoria del frente popular en 1936.
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