En Soto del Barco domina la cocina
marinera en todas sus vertientes: caldeiradas, calderetas,
pescados al horno, a la plancha o en fritura, paellas
de mariscos, mariscos al natural (centollos, nécoras...),
fabes con langosta o bogavante, fabes con almejas....
Pero sobre todo ese caudal gastronómico, Soto
del Barco hace gala de las angulas, crías de
anguila que, nacidas en el mar de Los Sargazos, cruzan
aguas de océano para encontrar morada en la que
lo fuera de sus antecesores: los ríos de Asturias.
Soto
del Barco es un pequeño concejo costero asturiano
situado en la margen derecha de la desembocadura del
río Nalón, y que forma parte de la mancomunidad
de las cinco villas. Limita al norte con el mar Cantábrico,
al sur con los concejos de Candamo y Pravia, al este
con Castrillón y al oeste con el río Nalón
que hace de límite con Pravia y Muros del Nalón.
Comprende una extensión total de 40,23 km2, teniendo
una población actual de 4.249 habitantes, estando
concentrados mayoritariamente en las localidades de
La Arena y la Capital, Soto del Barco. Debe su nombre
a una antigua embarcación utilizada para comunicar
en tiempos pasados las dos orillas antes de que se construyese
puente alguno que comunicase las dos orillas de la ría.
Tiene una buena red comunicativa, atravesando el concejo
la nacional N-632, que va de este a oeste, así
como la regional AS-16, en dirección a Cornellana
donde se une a la N-634. También dispone de una
buena red ferroviaria, y es uno de los municipios que
más cerca se halla del aeropuerto de Asturias,
situado en Ranón.
Geológicamente hablando, el
terreno de Soto del Barco pertenece en su mayor parte
al devoniano, con abundancia de calizas mezcladas con
distintos materiales como las arcillas, dándose
esta situación sobre todo en su parte más
occidental. En las zonas próximas a la desembocadura,
el río padece las fuertes mareas de la mar, presentando
éste un curso mucho más lento que en otras
partes de su recorrido.
Desde el punto de vista orográfico,
Soto se caracteriza por la suavidad de su relieve, no
mostrando grandes elevaciones ni pendientes de mención.
Pertenece la casi totalidad del territorio a una superficie
plana y lisa conocida como rasa que se da sobre una
altura aproximada de cien metros y perdiendo tal condición
en su parte meridional, donde podemos encontrar elevaciones
algo más pronunciadas como las de la Sierra de
Mafalla, en el linde con Candamo, y la de Fontebona
en su límite con Pravia. Es en ésta donde
se halla la máxima altura del concejo con los
467 metros del alto de la Corona. Su franja costera
está ocupada por el arenal de los quebrantos
y por un abrupto acantilado rocoso. La orilla derecha
del Nalón es mucho más suave y menos empinada
que su parte occidental, situándose en ella los
dos núcleos de población más importantes
del municipio, Soto del Barco y San Juan de la Arena.
El principal accidente fluvial, como
ya se puede suponer, es el río Nalón,
que forma desembocadura en la parte occidental del concejo.
En estos últimos tramos de su salida al mar desarrolla
unos meandros en forma de zig-zag entre aluviones que
colmatan la superficie lisa del antiguo estuario formando
algunos islotes como el de Arcubín. Al Nalón
fluyen aguas de diversos arroyos y riachuelos procedentes
de las sierras de Mafalla y Fontebona. Otro río
que discurre por el concejo y desemboca directamente
al mar es el de la Ferrería.
Su Clima es, al igual que toda la
franja litoral cantábrica, suave, templado y
húmedo, presentando una temperatura media de
9ºC en invierno y 17ºC en su época
estival. Una de las mayores singularidades que presenta
el tiempo en el concejo, es la presencia de Brumas marinas,
favorecidas por el anfiteatro de tierras altas.
De su vegetación hay que indicar
que el concejo presenta una abundancia de plantas determinada
por causas muy diversas como las corrientes marítimas,
la humedad en el ambiente, muy favorable para la presencia
de plantas inferiores, así como la corriente
del río que transporta semillas de vegetales
de las montañas.
Su vida animal no presenta muchas
particularidades, siendo lo más destacable la
fauna del río y de mar donde podemos encontrar
diversas especies como truchas, anguilas, lampreas y
quizás lo que más caracterizó al
concejo, aunque cada vez en menor cantidad, y que es
la presencia de angula.
De la ocupación del territorio
durante tiempos prehistóricos, no se han podido
encontrar elementos que nos muestren claramente colonización
de las tierras, aunque han sido hallados diversos útiles
de piedra que se cree guardan relación con épocas
muy antiguas.
De la época colonizadora de
los romanos si que se pueden extraer datos concretos,
hallándose en el territorio de Soto diversas
monedas, cerámicas, medallas y otros restos arqueológicos.
También se tiene constancia de que éstos
construyeron una fortaleza en la zona del Castillo de
San Martín, lugar estratégico que servía
para vigilar y defender el territorio de las incursiones
por el Nalón de tropas enemigas. El castillo
tal como se conoce actualmente debió ser construido
o remodelado durante el reinado de Alfonso III, aunque
algunos autores lo sitúan en tiempos de Alfonso
I, y su finalidad era la misma que tenían de
él los romanos, es decir, servía de protección
contra las invasiones normandas.
Durante la edad media, el castillo
de San Martín fue el principal centro del territorio
hasta la fundación de la Puebla de Pravia. En
el siglo XI se funda la iglesia de San Pedro de Soto
donado al monasterio de San Vicente en Oviedo por el
presbítero Geboldo. Otras donaciones efectuadas
a entidades eclesiásticas son las siguientes:
en 1180, de la Corona a favor de Menendo Menéndez,
territorio comprendido en San Martín de Riberas;
en 1220, varias tierras y heredades en el valle de Ranón
a la Catedral de Oviedo. En 1360 y 1380, los Cotos de
Ranón y de la Arena al monasterio de Cornellana,
que los vendió en 1543 y en 1562 fueron vinculados
por Gutierre de Miranda y Cienfuegos a favor de su hija
Leonor.
El Castillo se convirtió durante
esta etapa medieval en baluarte de luchas fratricidas
como la de la sublevación del conde Alfonso Enriquez
contra la casa de los Trastamara. En este periodo la
fortaleza pasa a manos de los Quiñónes,
hasta que en la época de los reyes católicos
el corregidor Hernando de Veiga se hace con el título
de alcalde de San Martín, sucediéndole
en el cargo su hijo Juan de Vega. En 1565 el título
pasa a manos de Bernaldo de Quirós, que lo ostenta
hasta 1591. Ya en el siglo posterior el monarca nombra
a Diego Miranda como administrador a perpetuidad de
San Martín, teniendo la familia de los Mirandas
el poder en los cotos de Muros, Ranón y San Martín.
El Concejo de Soto perteneció
hasta 1836 al municipio de Pravia, dentro del cual era
el cuarto llamado de La Meruca. Eclesiásticamente
pertenecía al arciprestazgo de Pravia de Aquençe.
Así de este modo Soto forma ayuntamiento independiente
el 29 de Diciembre de 1836, integrándose en su
territorio los antiguos cotos señoriales.
Del siglo XVIII, se tiene constancia
de la aparición en 1719-1720 de una peste que
acabó con la vida de una cuarta parte de la población
en la localidad de la Arena. Ya en tiempos más
modernos, la vida económica del concejo sufre
un gran despertar gracias a la actividad pesquera que
tenía su epicentro en el puerto de La Arena,
de la que se desprendió también un apogeo
de la industria conservera. Está situación
va a permanecer en continuo crecimiento hasta mitad
del siglo XX en el que el sector presenta una crisis,
y mucha mano de obra se dirige hacia la vecina Avilés.
Hoy sin embargo la situación ha cambiado radicalmente,
siendo la actividad turística y comercial la
predominante en todo el concejo
La construcción arquitectónica
de mayor importancia dentro de Soto del Barco, corresponde
al Castillo de San Martín, edificado o reconstruido
sobre una fortaleza de la época Romana. El castillo
consta de una torre de planta cuadrada y tres pisos,
con ceñidas saeteras, sin cubrición y
rematada en 16 almenas, unidas las angulares. Todo ello
aparece rodeado de una cerca que llega hasta la orilla
del río, y que en otras épocas incluía
diversas construcciones como la iglesia de San Martín.
Actualmente el castillo presenta a su alrededor edificaciones
del siglo XIX que incluye una vivienda con galería
en voladizo en toda la parte superior, de madera y acristalada,
balaustrada, fuente y área ajardinada.
Dentro de su arquitectura religiosa,
sus edificaciones son casi todas de reciente construcciones,
siglos XIX y XX, destacando la de Santa María
de Las Riberas, de una sola nave y torre a sus pies.
Otra de las iglesias es la parroquial de San Juan de
La Arena, realizada en estilo neogótico.
De su arquitectura palaciega destacamos
el palacio de los marqueses de Ferrera en Ponte, con
elementos propios de la arquitectura popular. En la
parte baja, una puerta de arco de medio punto con escudo
de los Ponte, del s. XVI. En su parte posterior, el
piso alto tiene un corredor de madera. Al lado de la
casa está la capilla, de nave única, y
que guarda en su interior los cuerpos de los marqueses
de Ferrera.
En el barrio de La Magdalena, en la
capital, encontramos el palacio de la Magdalena, edificado
en el siglo XVIII por los Llano Ponte, una familia de
gran renombre en el concejo. Otro de los palacios de
mención se halla en Riberas y corresponde al
Palacio de Bouza.
Por último, hablaremos también
de la construcción indiana en el territorio,
que dejó grandes y variadas muestras en el concejo,
destacando la casa de Los Cedros, que combina elementos
historicistas con otros eclecticistas, y las escuelas
de Riberas, construidas en 1920 por el arquitecto Enrique
R.Bustelo
Entre sus fiestas destacaremos.
En febrero, las de San Blas
en Riberas. En el mes de mayo, son el día
16 las fiestas de San Isidro en Soto. En el mes de junio,
el día 24 las fiestas de San Juan en La Arena
y el día 29 las fiestas de San Pedro en Soto.
En el mes de agosto, son las fiestas de San Roque
en Ranón el día 16, San Lorenzo en La
Corrada el día 10, las fiestas de Nuestra Señora
de la Asunción en Riberas el día 15, las
fiestas de San Martín en el Castillo y las fiestas
de San Telmo en San Juan de La Arena.
Multitud de festejos se pueden disfrutar
por todos los pueblos del concejo, donde la diversión
está asegurada. Destacan de los celebrados en
La Arena, la típica procesión marinera.
Además hay que decir que a finales de Febrero
o comienzos de Marzo, el concejo celebra un festival
gastronómico de la angula, uno de los mayores
manjares que nos deja el agua.