La pesca del salmón fue uno
de los factores económicos más influyentes
en la riqueza del municipio, y en Pravia se prepara
el salmón, el asturiano, en todas sus facetas
culinarias: a la ribereña, a la plancha, en papillote,
en marmita con patatas y otras hortalizas, en fritura...
Pero además Pravia es maestra en toda esa cocina
de huerta y de mar tan típica de la costa asturiana.
Existen testimonios de la presencia
del hombre en territorio de Pravia desde la más
lejana prehistoria. También hay restos de la
cultura del bronce, y de la edad del hierro. El hombre
de esta época moraba en castros fortificados,
de los que hay noticia de doce de ellos en el actual
concejo de Pravia.
La pesca del salmón fue uno
de los factores económicos más influyentes
en la riqueza del municipio, y en Pravia se prepara
el salmón, el asturiano, en todas sus facetas
culinarias: a la ribereña, a la plancha, en papillote,
en marmita con patatas y otras hortalizas, en fritura...
Pero además Pravia es maestra en toda esa cocina
de huerta y de mar tan típica de la costa asturiana.
Aunque el concejo de Pravia no cuenta
con playas, la proximidad a poco más de 10 km
de las de Aguilar, los Quebrantos o el Espigón,
en los concejos vecinos de Muros de Nalón y Soto
del Barco, concede un valor estratégico a este
municipio. Pravia dispone de coto de caza social y cotos
pesqueros de salmón y trucha en el río
Narcea. Entre las rutas turísticas, la diversidad
geológica del concejo y su historia permiten
gozar con diversas opciones: la ruta del prerrománico,
la de los indianos o la de los miradores, etc
El
relieve de Pravia ha sido determinado por la erosión
fluvial de sus principales ríos: El Nalón,
el Narcea y el Aranguín, cuya acción configura
numerosos valles y parajes de gran belleza, y en cuyas
aguas se pueden pescar truchas, salmones, reos, anguilas,
lampreas...
En el año 774, Silo fue coronado rey de Asturias,
y trasladó la corte desde Cangas de Onís
a Pravia para convertirla en capital del pequeño
e incipiente reino astur. Años después,
Alfonso II trasladó la corte a Oviedo.
La emigración a América en busca de fortuna,
en los siglos XIX y XX, manifiesta sus buenos resultados
en localidades como Somao, con los ejemplos de la arquitectura
indiana más llamativos y espléndidos.