Esta es la otra playa del
núcleo urbano de Luanco, siendo con
diferencia la más utilizada. Debido a la
falta de arena, que con el paso del tiempo
la mar se había llevado de la playa, hubo de
extraerse de los fondos cercanos,
permitiendo que vuelva a haber playa en la
pleamar. Este arenal está resguardado por el
espigón del Gayo, el cual protege a Luanco
de los temporales del oeste, y mide más de
doscientos metros. La iglesia de Santa
María, situada en un lugar privilegiado,
remata paisajísticamente el entorno de esta
playa. En este lugar, los días de cielo
despejado, puede distinguirse el Sueve, los
Picos de Europa, la costa hasta Cabo Lastres
e incluso la Sierra del Cuera. Cuenta con
múltiples servicios hosteleros en sus
inmediaciones. Esta playa es frecuentada
también por pescadores. Es también apta para
el surf, aunque solo en los días de grandes
temporales. Al otro lado de la ensenada de
Luanco se localiza el bajo de La Llesia, en
el que existe una rompiente de gran calidad,
pero exclusivamente apta para surfistas de
nivel muy alto, ya que conlleva mucho
peligro al romper sobre unas grandes lajas
de roca.
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Fuente:cortesia del Centro de Formación y Empleo del Ayuntamiento de Gozón
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